Reforma Fiscal 2014

Reforma-Fiscal- PYMES-2014

Reforma Fiscal 2014

 

Compartido por  C.P. Rodolfo Maya / Director General de Maya Contadores, S.C.

La expectativa acerca de cómo se propondrá en los próximos días por parte del ejecutivo federal  la reforma fiscal ha causado confusión, comentarios y rumores para su aprobación ante el poder legislativo. Dado lo anterior considero que el presente artículo expone comentarios importantes para tomarse en cuenta.

Es importante mencionar que se tiene contemplado un nuevo régimen fiscal para las Pymes a partir del 2014 mismo que se incluiría en la propuesta de reforma fiscal a presentarse en este próximo mes de Septiembre., de aprobarse sería un gran paso para simplificar y reducir las tasas impositivas a este sector cuyas empresas aportan más del 90% de la actividad económica en nuestro país.

En comparación con USA existen las llamadas “S” (Small / Pequeñas) Corporations que tributan de una forma diferente a las grandes companias con tasas impositivas menos gravosas y métodos contables más simples quizá este sea el principio de una nueva metodología más simple y armoniosa en términos equitativos para las pymes habría que revisar más adelante como se autoriza para extender nuestros comentarios.

 

Comentarios del concepto de reforma fiscal

Lic. y M.I. José Francisco Plascencia R.*

C.P.A. y M.A. Miguel Rojas Ibarra**

L.A.E. y M.I. Ricardo Flores Martínez***

C.P.A. y M.I. Martha Olivia Rayas Sánchez****

C.P.A. y M.A. Eduardo Hernández Martínez

C.P.A. y M.I. Ramiro Montero Barragán

Es totalmente razonable afirmar que actualmente las reformas energética y fiscal son las más importantes.

También, hay que decirlo, las referidas a la educación, a las telecomunicaciones y a la política son trascendentes e impostergables, por lo que no debemos minimizarlas, sólo que en este 2013 (para su aplicación en 2014) nos deberíamos ocupar de las primeramente señaladas, siendo la fiscal la que en este artículo se estudiará.

Al efecto, es oportuno señalar que hoy no se habla de una reforma fiscal integral o RFI como en otras ocasiones, sino que sólo se menciona la reforma fiscal (RF, como se verá más adelante), con lo que podemos interpretar que ahora no se pretende entrar al estudio y reforma en el gasto y la deuda pública, además de la política fiscal como elementos básicos de las finanzas públicas, sino que sólo se pretende modificar y adecuar o reformar la parte relativa a los ingresos, por lo que, de ser de ese modo, de entrada se estaría posponiendo una reforma fiscal de fondo y, por cierto, integral o técnicamente mejor conceptualizada como una “reforma hacendaria”.

Es así, en razón de que actualmente no existe la mencionada coordinación en gasto entre los tres espacios gubernamentales; sin embargo, la integralidad de la reforma se manifestaría en cuanto se instrumentaran formas o modos de rendición de cuentas en el gasto público, toda vez que actualmente sólo se cubre el campo de los ingresos, con lo que no se informa o dan a conocer de manera pormenorizada los montos y destino de los gastos ejercidos por la Federación, los estados y los municipios, con las consecuencias de malos manejos por parte de algunos gobiernos locales que hoy son motivo de noticia de primera plana.

Luego entonces, y por la información aquí señalada, se puede concluir en que la reforma para 2014, sólo lo será en el campo de los ingresos y no de los demás elementos de las finanzas públicas, según se constata de la lectura de los artículos aquí incluidos.

 

Propuesta de reforma del SAT

Con independencia de que el Ejecutivo Federal y desde que se encontraba en campaña política hacía mención de la necesidad de la reforma fiscal, es hasta mediados de junio de 2013 que oficialmente se habla acerca de las líneas que podría contener ésta.

Así, el 16 de junio, el jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó a los medios que la reforma se plantearía bajo diversas premisas y bases. Dichas consideraciones, por tanto, fueron recogidas por los medios en general, tomando, quienes esto escriben, de los medios impresos las afirmaciones y comentarios al respecto.

En esa coyuntura, el periódico El Financiero, del 17 de junio, recogió algunas opiniones al respecto.

 

Opiniones

“Perfila el SAT las premisas de la reforma fiscal”, mismo que a continuación se transcribe parcialmente:

Simplificación, informalidad y regímenes especiales, entre las directrices. El objetivo no debe ser exclusivamente el recaudatorio.

Clave, facilitar el cumplimiento de contribuyentes y captar lo esperado.

Simplificar el pago de impuestos, ampliar la base de contribuyentes con la incorporación de la economía informal y eliminar algunos regímenes especiales, serán algunas de las directrices de la próxima reforma fiscal, expuso el jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Aristóteles Núñez Sánchez.

En entrevista con Notimex, apuntó que estas premisas para la propuesta de reforma fiscal que se presentará en los próximos meses están establecidas en el Pacto por México, suscrito por el Ejecutivo y las principales fuerzas políticas del país.

El sistema fiscal estará sujeto en las próximas semanas y meses a una revisión de su marco jurídico y ello seguramente será modificado; esperemos que en el consenso de todas las fuerzas políticas se logre una reforma fiscal que beneficie a todo el país, argumentó.

Aclaró que cualquier reforma fiscal tiene un componente recaudatorio, pero que el objetivo no debe ser exclusivamente ese, pues igual peso tiene la simplificación del sistema fiscal-tributario, para que los contribuyentes encuentren más fácil cumplir y pagar impuestos.

Además, dijo, hay que aumentar la base de contribuyentes con la incorporación de la economía informal a la formalidad, así como revisar y, en su caso, eliminar algunos regímenes especiales cuyos tratamientos fiscales erosionan la base gravable, pues esto ha hecho que los ingresos tributarios en México sean menores respecto de economías similares.

El funcionario aseguró que el SAT coadyuvará con quienes serán los responsables de elaborar la propuesta fiscal, proporcionándoles información sobre las fortalezas y debilidades del sistema.”

En el mismo artículo se expresa que nuestro país, en materia de pago de impuestos, se encuentra en el lugar 107 de un universo de 185 países, correspondiendo el primer lugar a los Emiratos Árabes Unidos y en el último lugar a Venezuela, pasando por el lugar 53 de Francia, el 69 de Estados Unidos y el 72 de Alemania, por mencionar algunos datos al respecto.

Del texto transcrito, podemos destacar que las líneas o bases de la reforma fiscal irían en el sentido de atacar o modificar, o como se menciona en el texto “las directrices”, según el jefe del SAT, irán encaminadas a la simplificación, la informalidad y los regímenes especiales, y a lo que no se alude, ni siquiera un poco, es a la siempre necesaria transparencia en el uso de los recursos percibidos por el organismo recaudador. Trasparencia que en el acontecer político de gobiernos de las entidades federativas de los distintos partidos políticos brilla por su ausencia. Al efecto, recuérdese el caso de gobernadores que recientemente dejaron el cargo con un cúmulo de deudas y de irregularidades en el uso de los recursos públicos, comenzando con el del estado de Coahuila, para seguir con los de los estados de Tabasco, Aguascalientes y, probablemente, también el de Jalisco, los cuales y en gran proporción, aplican ingresos derivados del Sistema Nacional de Coordinación, esto es, de los tributos que con la reforma se buscan incrementar.

En ese sentido, los que esto escriben creen fundadamente que la reforma fiscal de 2014 que no tome en consideración o incluya herramientas que transparenten el gasto público que la misma traería consigo nacería muerta o sin justificación desde el punto de vista social, financiero y económico, toda vez que así las cosas, podría significar que los gobiernos, sobre todo los locales, tendrían más recursos financieros para desviar de los grandes propósitos nacionales y los objetivos propios y esenciales del mismo.

Inclusive, cuando el jefe del SAT afirma en uno de los párrafos de la transcripción, que: “cualquier reforma fiscal tiene un componente recaudatorio, pero que el objetivo no debe ser exclusivamente ese, pues igual peso tiene la simplificación del sistema fiscal-tributario, para que los contribuyentes encuentren más fácil cumplir y pagar impuestos”, no hace más que profundizar y redundar en el tema recaudatorio de la reforma, pues destaca que la simplificación tendría como propósito el que “… los contribuyentes encuentren más fácil cumplir y pagar impuestos.” Y nunca hace referencia al uso, aplicación y rendición de cuentas de los ingresos que se pretende incrementar con la reforma fiscal.

Como respuesta a la transcripción anterior, el 18 de junio, en el mismo diario, Enrique Quintana en su columna “Coordenadas”, aborda el tema de la reforma fiscal, esto considerando como problemáticas a considerar en la formulación de la misma, la simplificación y el combate a la informalidad, esto en un artículo que denominó:

“78 minutos diarios en pagar impuestos”, mismo que, como el anterior, parcialmente aquí transcribimos:

“Todavía falta mucho para que se concrete la reforma fiscal, pero el tema ya da de qué hablar. En el arranque de esta semana, el titular del SAT se refirió a algunos de los lineamientos para el gran cambio fiscal que vendría en el 2014.

El primero de ellos es la simplificación. Sería muy bueno que fuera realmente así porque pagar impuestos en México es un dolor de cabeza.

De acuerdo con el estudio Doing Business, que elabora el Banco Mundial, en nuestro país hay que invertir en promedio 337 horas al año para cubrir nuestras obligaciones con el fisco.

Esto significa 28 horas al mes o 6.5 horas a la semana. Si consideramos una semana laboral de 5 días, como hay muchas oficinas, querría decir que 1 hora y 18 minutos de cada jornada laboral hay que ocuparlos en los trámites necesarios para pagar impuestos. Imagine la improductividad general.

Esto quiere decir que más o menos el 16 por ciento de cada día de trabajo debe destinarse a trámites fiscales. Es como si se dedicara un día completo de cada seis horas hábiles a realizar esas tareas.

En promedio los países de la OCDE ocupan 176 horas al año, prácticamente la mitad de lo que tiene que emplearse en México.

Si lográramos bajar ese nivel, se estarían liberando alrededor de 40 minutos diarios para destinarlos a producir.

Esto sería uno de los impulsos a la productividad más importantes que se hubieran dado. Si el gobierno quiere alinear las políticas en esta materia, debe pensar en la reforma fiscal no sólo desde la perspectiva recaudatoria sino también de productividad.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Son muchas las cosas las que tienen que cambiar para que realmente haya simplificación fiscal. Veremos si realmente cambian.

Otro tema relevante en los comentarios del Jefe del SAT es el hecho de que se busque combatir la informalidad.

Los datos del INEGI, que hablan del 59 por ciento de la población ocupada trabajando en la informalidad, reflejan el tamaño que tiene esa problemática en México.”

En resumen, en la transcripción se recogen los lineamientos expresados por el

SAT, destacando los beneficios que su incorporación y corrección óptima en la reforma fiscal traería consigo; dejando de lado la transparencia y rendición de cuentas que, prácticamente hoy no existe en cuanto a la aplicación de los ingresos públicos en nuestro país.

De acuerdo con lo anterior, la reforma fiscal lo será en cuanto contendrá un objetivo de simplificación legal y en el cumplimiento de las obligaciones y, por otro lado, de incorporación de la informalidad al universo de contribuyentes, sin que se contemplen ni la transparencia ni la rendición de cuentas de los ingresos públicos que perciben los tres espacios de gobierno en nuestro país, con lo que la reforma de 2014, sin duda, queda trunca e incompleta.

 

Consideraciones y opiniones diversas

Es generalmente aceptado y reconocido por estudiosos mexicanos y extranjeros de la tributación en general, y de la imposición en particular que nuestro país tiene potencial para elevar sus ingresos tributarios; empero, no ha sido así por diversas circunstancias o variables, habiéndose señalado, entre otras, la complejidad y alto número de normas fiscales federales además, como ya se comentó, la economía informal o subterránea, también reconocida como informalidad, la cual ha venido creciendo y repercutiendo cada vez más en el Producto Interno Bruto (PIB), mismo que, según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), ha disminuido entre tres y cuatro puntos de dicho indicador, toda vez que, según dicha secretaría, 60% de la población en nuestro país (cerca de 30 millones) son trabajadores que laboran en la informalidad y, como consecuencia, no pagan impuestos.

Hay que gravar el consumo a tasas más altas, y de manera paralela disminuir la tasa del ISR y abrogar la LIETU quiera decir que ese sería la respuesta a todos los males en la recaudación, hay que gravar el consumo a tasas más altas, y de manera paralela disminuir la tasa del impuesto sobre la renta (ISR ) y abrogar la Ley del Impuesto Empresarial a Tasa Única (LI ETU ), toda vez que esta última norma da pie a la doble tributación en ambos gravámenes al patrimonio y, además, exigen más tiempo a los contribuyentes para su cálculo y cumplimiento, según se ha afirmado en todas las latitudes del país. Asimismo, que todos los recursos, por disposición legal, sean transparentados y se cumpla con la ineludible rendición de cuentas de todos y cada

Conclusión

De lo analizado, transcrito y comentado, acerca de la propuesta de reforma fiscal por parte del SAT, podemos concluir que la reforma fiscal se debe abordar de manera más integral y no sólo en los ingresos, y considerar también el gasto y su transparencia o rendición de cuentas.

Indudablemente que nuestro país tiene un gran potencial recaudatorio; sin embargo, los factores que la nueva propuesta busca atacar no son suficientes para detonarlo y, en todo caso, debemos ampliar nuestra óptica con base en observaciones y resultados de otros campos del conocimiento, y así ampliar nuestro análisis a otros aspectos que (externamente) influyen y se vuelven determinantes en que se cumpla con los requisitos requeridos por dicho potencial.

Así, con el entendimiento y consideración de factores externos como los aquí señalados, y la aplicación inobjetable del ingreso en el gasto público, con toda seguridad estaremos en condiciones de pensar en que todos los mexicanos contribuirán a dicho gasto, toda vez que en dicho escenario nada justificaría el incumplimiento de las obligaciones tributarias, toda vez que la razón de ser de los impuestos en particular, y las contribuciones en general, se llama México.

 

Maya Contadores, S.C.
contadores publicos certificados
y asesores financieros.
 
Tampico
+52 (833) 217.8500
+52 (833) 217.8501
+52 (833) 217.8502
 
Querétaro
+52 (442) 225.3271
+52 (442) 225.4334
 
 
Houston
001 (281) 741.36.91
McAllen
001 (956) 293.60.03
 
www.mayacontadores.com
INICIO
QUIENES SOMOS
SERVICIOS
BLOG
NOTICIAS
RECURSOS
CONTACTO
TESTIMONIALES
ENGLISH VERSION
MAPA DE SITIO
AVISO DE PRIVACIDAD
ACCESAR
 
  facebook   Twitter